agosto 4, 2022

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Francisco javier saenz de oiza

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Nació en Cáseda (Navarra) en 1918. Se licenció en 1946 en la Escuela de Arquitectura de Madrid y se doctoró en 1965. Posteriormente amplió sus estudios en Estados Unidos con una beca de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. A su regreso, en 1949, comenzó a trabajar en la Escuela de Arquitectura de Madrid, a la que estuvo vinculado hasta su jubilación en 1985, primero como profesor de planificación arquitectónica y posteriormente como catedrático de la misma materia. A partir de 1983, centró su actividad principalmente en su trabajo de estudio. Entre sus creaciones se encuentran edificios tan emblemáticos como las Torres Blancas (1969) y el Banco de Bilbao (1972-78) en el Paseo de la Castellana, ambos en Madrid. Murió en Madrid en el año 2000.

Our lady of aranzazu

In Oiza’s projects from the late 50’s onwards, we can observe a move away from the rationalist bases in favor of new forms of expression, such as the organic current influenced by Northern Europe, which seek to update modern postulates with a more natural and less schematic treatment. The process of gestation of the Santa María del Pozo Parish Church in Entrevías summarizes this transition towards new forms. In it there is a succession of proposals ordered with orthogonal plots, but finally it is an approach of a markedly organic character that is built.
This is a step in his formal research, in which classical references as a basis for the development of the project are replaced by a more exhaustive reading of the place, as a physical context but also as part of the historical memory. With these approaches he finds in decostructivism a language suited to his new interests and with which he had already tried fleetingly in previous decades as in the aforementioned Montecarlo competition of

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Torre del banco de bilbaoescala en madrid, españa

Recientemente declarada Bien de Interés Cultural (BIC), en la categoría de Monumentos, la antigua sede del BBVA en el Paseo de la Castellana, obra de Francisco Javier Sáenz de Oíza, ha sido rehabilitada por el estudio madrileño dirigido por el arco navarro
La idea que rige el museo se basa en una secuencia interrelacionada de diferentes espacios presididos por uno central de doble altura. La proporción e iluminación natural de este espacio recuerda al túnel-taller que el artista utilizó en Aránzazu whe
Esta colmena en forma de espiral, conocida comúnmente como “la plaza de toros”, se cuenta entre los proyectos más polémicos de un Oíza maduro y monumental, que se desenvuelve como un maestro elocuente y desinhibido. El programa del traslado de más de trescientos s
La obra de los grandes arquitectos del mundo sobrepasa los límites temporales de los aniversarios que los medios de comunicación acostumbran a utilizar para atraer lectores. Un caso claro es el de Francisco Javier Sáenz de Oíza, cuyo centenario fue ampliamente ob

Nuestra señora de aranzazureligioso título de liderazgo

El avance industrial, tecnológico y social que se produce a lo largo del siglo XNUMX llevó a la arquitectura a evolucionar como disciplina para dar respuesta a las nuevas necesidades productivas y habitacionales, que se generaron especialmente en las ciudades. La progresiva implantación de las vanguardias dio lugar a un espacio de experimentación en el que los arquitectos, más que un estilo, buscaban un carácter. Uno de los ejemplos más significativos de esta nueva generación es Francisco Javier Sáenz de Oiza,
El primer reconocimiento profesional le llegará ese mismo año cuando reciba, junto a Luis Laorga, el Premio Nacional de Arquitectura por su proyecto historicista de la Plaza del Azoguejo de Segovia. Premio que obtendrá en 1954.
Ese planteamiento cambia en 1947, año en el que viaja a Estados Unidos con la beca Conde de Cartagena y entra en contacto con la arquitectura americana, experiencia que marcará su estilo posterior y que le convertirá en uno de los pioneros de la modernidad.
Oiza estuvo vinculado a la docencia a través de la Escuela de Arquitectura, de la que fue profesor de proyectos y director, y en su estudio trabajaron jóvenes arquitectos como Moneo, Fullaondo o Vellés, entre otros muchos.